El slow sex hace referencia a practicar sexo despacio, disfrutando de cada instante sin necesidad de buscar la eyaculación o el orgasmo cuanto antes. La idea es disfrutar al máximo el camino a recorrer mientras se llega al orgasmo y la eyaculación, lo más importante de esto es no apresurarse. A continuación te dejamos algunos consejos para que te inicies en esta práctica 1. Exploren su cuerpo. Parece básico, pero habla con tu pareja y propónle una noche diferente. Una noche en la que esté prohibida la penetración y tengan que darse placer de otro modo. Por ejemplo, jugar con el aliento sobre la piel del otro, con las caricias, los mordisquitos o explorar esas zonas de su cuerpo que nunca te atreves a tocar. 2. Parar y hablar. Cuando estés en mitad de la relación sexual, para. Así conseguirás retrasar el orgasmo y algo mucho mejor: mayor confianza. El hecho de poder parar en mitad de la faena para hablar con el otro, desnudos, mirándose a los ojos, los hará alcanzar un nuevo nivel de confianza mutua. Mientras, obviamente, no hables del tiempo, aprovecha para decir o preguntar aquellas cosas sexuales que no te atreves cuando no estás excitada. 3. Prohibido usar las manos. Para retrasar el orgasmo, no hay mejor idea que prohibir el uso de las manos. Parece una tontería pero es mucho más complicado y excitante de lo que parece. Con las manos fuera de juego, tendrás que usar la imaginación y tardarás mucho más en llegar al orgasmo. 4. Juega con los sentidos. Añade nuevos componentes en tus relaciones que los mantenga entretenidos y tengan que ver con los sentidos. Desde hielos a aceites aromáticos o alimentos afrodisiacos. ¡Juega con los elementos! 5. Sube el nivel de erotismo. Para retrasar el clímax puedes probar con el uso de fantasías: utilización de picardías o lencería sexy que no dejarás tocar a tu chico, un sensual striptease, unas esposas para atarle a la cama… ¡Tienes mucho donde elegir!. 6. Vendas para dos. Es muy fácil jugar a taparle los ojos o tapártelos a ti y que el otro lleve la voz cantante pero, ¿y si se vendan ojos los dos? Puede ser muy divertido y sensual que ninguno de los dos vea al otro, ahí jueguen con sus manos y labios y, sobre todo, esto los obligará a ir mucho más despacio. 7. Felación y cunnilingus. Aunque no debes abusar de esta práctica si quieres durar mucho tiempo, la felación y el cunnilingus serán grandes aliadas del placer sexual duradero. Pero, mejor aún que centrarte en el pene o él en la vagina, explora las zonas de alrededor. Ingles, testículos, perineo… Son zonas con gran potencial, ¡no las pierdas de vista!. 8. Prueba nuevas cosas. Probar cosas diferentes puede retrasar la eyaculación porque al hacer algo que no has hecho nunca, lo normal es que lo hagas despacio, con más cuidado y descubriendo si hay placer en esa práctica. Por ejemplo, masajes en los pies, en el ano o incluso un annilingus o beso negro (bien hecho), pueden ser un gran modo de conseguir placer de forma diferente. Y otra opción a tener en cuenta es salir de casa. 9. Fuera vergüenza. Prueben a desafiarse a ustedes mismos a ver quién dura más. Muchas veces terminamos rápido porque nuestra vergüenza hace que queramos que nos vea el cuerpo lo menos posible o, en su caso, a veces termina muy rápido porque se pone nervioso. Eso tiene que acabar. Hablar con él y contarle cómo te sientes hará que tengas más confianza y no te dé miedo estar desnuda delante de él durante largo rato.
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